El papel del terapeuta

La vida es un camino de aprendizaje intenso y no siempre son sencillos y agradables los momentos. Otras veces nos sentimos confusos, saturados, cansados, tristes y sin energía suficiente para orientarnos en la vida de una forma que nos favorezca. En otras ocasiones adquirimos hábitos que nos perjudican o que se quedan obsoletos y nos impiden avanzar. También ocurre que por determinadas circunstancias podemos dejar de ser dueños de nuestros pensamientos y de nuestra emoción sintiéndonos a la deriva o en manos de otros o de las circunstancias.

Una ayuda profesional es útil para quien desea cambiar, mejorar, avanzar y por sí solo no es capaz al menos en ese determinado momento de su vida o desea hacerlo de forma más dinámica y sostenida. Un psicólogo es un profesional que escucha, colabora a enfocar las experiencias desde otra perspectiva y ayuda a que cada uno encuentre herramientas y fortaleza dentro de sí mismo para orientarse y dirigirse por la vida de forma positiva y fluida  para aprender y disfrutar de la experiencia de estar vivo.

No es necesario estar enfermo para acudir a un psicólogo, de hecho es ciertamente útil como profilaxis cuando no contamos con personas con las que expresarnos abiertamente y sin filtros en nuestro entorno, cuando existen temas o acontecimientos de nuestra vida que nos descolocan y conmueven fuertemente, cuando encontramos resistencias dentro de nosotros para desarrollarnos hacia donde deseamos estar, cuando el entorno o las personas del mismo invaden o alienan nuestra capacidad de respuesta vital hacia nuestro bienestar.