La voz que nos exige, nos compara y nos avisa de que no es suficiente rara vez apareció de la nada. Suele ser el eco de mensajes, contextos y estrategias que en algún momento sirvieron para sostenerse o para ser aceptado.
La autoexigencia como estrategia de supervivencia
Muchas personas descubren en terapia que su perfeccionismo protegía algo: evitar la crítica, mantener el control o merecer un lugar. Entender esa función es más útil que declararle la guerra a la voz crítica.
Del castigo al cuidado
El cambio no consiste en dejar de tener aspiraciones, sino en poder sostenerlas sin maltratarse. Trabajamos la autocompasión, los límites y una mirada hacia uno mismo más justa y más real.
Ana Ocaña · Psicóloga Sanitaria · Colegiada M-28828. Este artículo tiene finalidad divulgativa y no sustituye una evaluación psicológica individualizada.